viernes, 13 de mayo de 2011

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

A los medios de comunicación estatal, nacional e internacional.
A las organizaciones democráticas e independientes.
A los organismos defensores de los derechos humanos nacionales e internacionales.
A la opinión pública.

Este 1° de mayo, quienes conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo manifestamos:

Que a partir de este 1° de mayo, hemos iniciado la Jornada Nacional Contra el Olvido y la Impunidad “No más desapariciones forzadas”, como parte de la Campaña Nacional Contra la Desaparición Forzada, que concluirá el 30 de mayo del presente año.

El 1° de mayo es una fecha que recordamos por los esfuerzos de largas jornadas de lucha de los trabajadores del mundo por su emancipación contra la explotación de la burguesía. También los legados y derechos conquistados con la sangre de miles de trabajadores deben ser defendidos en las distintas esferas de la sociedad, con diversas formas de lucha y no enfrascarse en la lucha electoral, que de sobra es conocida por su carácter corrupto y conciliador entre clases históricamente antagónicas.

Los trabajadores debemos hacer valer nuestros derechos conquistados a través de la lucha en las calles mediante acciones que permitan la defensa de nuestros intereses sin condicionamientos ni posiciones conciliadoras, la lucha debe ser con un carácter de clase y no asumir posiciones socialdemócratas, reformistas u oportunistas, que solamente mediatizan la energía de luchar de los trabajadores.

La ultraderecha y los conservadores más retrógrados representado por el PAN y PRI, apuntalado por el ejército, gobiernan con el ilegitimo Felipe Calderón, que ha sumido al país en una precariedad social y desempleo, al dejar sin fuente de trabajo a miles de mexicanos generando miseria y pobreza en las distintas capas sociales, mientras procura la consolidación de un estado policiaco-militar de carácter fascista, que le permitan la ejecución de los acuerdos económicos y políticos trazados con empresas transnacionales y la oligarquía empresarial mexicana.

El autoritarismo de este gobierno se manifiesta con el golpe al sindicalismo reflejado en el despido arbitrario e injustificado de más de 44 mil sindicalistas del SME, que constituye un mensaje claro para todo el movimiento popular de la necesidad de impulsar la unidad de todos los sectores en lucha, en base a principios y la acción directa para la defensa de nuestros intereses ante la embestida de este Estado fascista.

La condición laboral de los trabajadores se agudiza con las reformas al artículo 123 constitucional y modificación del contrato colectivo, beneficiando al patrón (explotador) que los gobiernos en turno pretender suavizar este carácter de clase llamándolos empleadores.

A esto se suma la guerra en contra del pueblo organizado y no organizado, encubierta en la guerra contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, pretendiendo exhibir a las víctimas como muertes resultado de ”ajuste de cuentas”, “daños colaterales” o “levantones”.

La instrumentación y consolidación del estado policiaco-militar se observa con la creación de más bases militares por órdenes de Estados Unidos, en la frontera de Chiapas con Guatemala, al reforzar estas dos bases militares más, tienen el objetivo de blindar la zona fronteriza para proteger los intereses de Estados Unidos plasmados en los acuerdos del Plan Mérida y asegurar el corredor comercial delineado en el Proyecto Mesoamericano (antes PPP), garantizar el despojo de tierras ejidales y comunales para las empresas mineras y de esa manera blindar la libre inversión y protección de capitales extranjeros y de la oligarquía empresarial mexicana. Con esta militarización se está desarrollando la guerra psicológica contra el pueblo para someterlo mediante el miedo y la persecución.

Las más de 40 mil ejecuciones extrajudiciales y más de 4 mil desapariciones forzadas por motivos políticos y sociales documentadas por diferentes organismos defensores de derechos humanos nacionales e internacionales, expresan el perfil represivo, perverso y esquizofrénico de Felipe Calderón, contra quienes se organizan para defender sus derechos y de todo aquel que disienta de las condiciones actuales del país y de las políticas empleadas por las autoridades estatales y federales.

A casi 4 años de la desaparición forzada de los luchadores Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, del defensor de los derechos humanos Francisco Paredes Ruiz, de Daniela y Virginia Ortiz, Lauro juarez, y de las demás víctimas de desaparición forzada por el motivo que sea, convocamos a la solidaridad para quienes exigen la presentación con vida de estas personas, para quienes exigen un alto a la violencia y terrorismo de Estado, para sumar esfuerzos en favor del movimiento popular y erradicar estos crímenes de lesa humanidad.

Hacemos el llamado a los diferentes organismos defensores de los derechos humanos nacionales e internacionales a que intercedan en sus buenos oficios a estar atentos en esta jornada de difusión que hemos iniciado, y les pedimos a que denuncien de manera oportuna los actos represivos que atenten física o psicológicamente en contra de nuestros compañeros y demás personas que se involucren en el desarrollo de nuestras actividades.

La unidad de los trabajadores del campo y la ciudad es una necesidad imperante ante el panorama político de agresión por parte del Estado hacia todos los sectores sociales y hacia el movimiento popular en su conjunto.

¡¡¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR!!!

FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO

México, 1 de mayo de 2011.









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