viernes, 13 de mayo de 2011

LA INCERTIDUMBRE A CUATRO AÑOS…

Juan José Díaz Bermúdez/Análisis
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- A unos días cumplirse cuatro años de la detención de los dos mandos del Ejército Popular Revolucionario (EPR), Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, desaparecidos según esa organización revolucionaria el 25 de mayo de 2007, la incertidumbre cobra vigencia entre quienes tuvieron que ver con ese operativo, en donde se detuvo a los dos guerrilleros.

No podemos olvidar que han muerto en circunstancias sospechosas, algunas personas que presuntamente habrían tenido que ver con el operativo donde se detuvo y posteriormente desapareció a Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Cruz Sánchez. El primero mando en Oaxaca y el segundo en el Estado de México.

Habría que establecer primero si fueron o no detenidos-desaparecidos los dos revolucionarios en Oaxaca. Para algunos investigadores, la detención-desaparición jamás se llevó a cabo, otros afirman que fue consecuencia de la inercia del 2006, donde el EPR junto con otros grupos guerrilleros jugó un papel importante en el levantamiento popular-magisterial, que culminó con una feroz represión por parte de los gobiernos estatal del PRI y federal del PAN en aquel entonces.
 
El 25 de mayo de 2007 precisamente el día que habrían sido detenidos-desaparecidos los dos mandos del EPR, el grupo guerrillero envía a los medios de comunicación y a la opinión pública desde Oaxaca, diversos puntos de vista en los cuales se adelanta una historia de desapariciones y represión, es que acaso ¿sabían que lo inevitable estaba a punto de ocurrir? Desde el 2007 Punto y Aparte Oaxaca, había destacado lo siguiente hoy lo repetimos. En la misiva enviada el 25 de mayo, hay dos párrafos que encierra un misterio: “La represión selectiva ya tiene sus primeras víctimas, y esto es precisamente lo que el gobierno estatal le interesa, golpear al movimiento popular y revolucionario. Se trata de utilizar al ejército y los cuerpos policíacos para disminuir la capacidad política del movimiento popular-magisterial y de paso tratar de dar golpes a nuestras estructuras clandestinas de nuestro partido y ejército”.
 
¿Por qué el EPR lanzó un comunicado en donde se hablaba en tiempo real de la represión selectiva y que esta ya tenía sus primeras víctimas? Hablamos que según el EPR en ese texto del 25 de mayo del 2007, denunciaba represión, víctimas, y el uso del ejército federal y la policía para dar golpes a las estructuras clandestinas del PDPR-EPR. Este desglose ya lo habíamos hecho en el 2007 y toma vigencia debido a que según fuentes del gobierno, la posibilidad que la desaparición sea un montaje toma giros inesperados.
 
¿La detención-desaparición de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, fue o no un montaje, que sirvió para jubilar a los dos comandantes?
 
Veamos porque hay contradicciones y afirmaciones. En el comunicado del 25 de mayo de 2007, se deja entrever la existencia según el texto de grupos paramilitares que usan lenguaje revolucionario, quienes son estos, ¿acaso podrían ser escisiones del propio EPR?, no podemos evitar mencionar que se hablaba en el 2006 de una división que impactó al EPR, los mesurados y los radicales. Los primeros consideraban replegarse tras el movimiento popular-magisterial y los segundos continuar acciones de hostigamiento militar contra el gobierno espurio de Felipe Calderón, ¿acaso pudo haber existido desavenencias internas que culminaron con ajusticiamientos revolucionarios? Ante esto, ¿la desaparición de los dos revolucionarios, obedeció a una lucha intestina?
 
Son preguntas que se deben de realizar en el marco de la sospecha que el gobierno federal y el aparato de seguridad federal y estatal divulga como parte de esa guerra sucia de la que habla el movimiento revolucionario.
 
La detención-desaparición de los dos mandos obligó al PDPR-EPR a cometer una serie de errores tácticos y editoriales. El 2 de junio de 2007 en el marco de la tragedia que vivían los familiares de los dos guerrilleros, surge un parte de guerra polémico debido a su contenido. Hablaba el EPR de tres desaparecidos: Gabriel Alberto Cruz Sánchez a quién identificaba como Raymundo Rivera Bravo, Edmundo Reyes Amaya y otro del que no se proporcionó una identidad. ¿No tienen o tenían acaso un control de sus operaciones?, el hecho de no saber quienes formaban las células que operaban en esos momentos deja entrever que no se tenía logística, ya que no se atendía el movimiento y mantenimiento de los combatientes en campaña, eso habla mal de un grupo guerrillero con más de 40 años de existencia. ¿Fue entonces un error de operatividad la detención-desaparición de los dos mandos del EPR? Pudieron haber pecado de confiados al participar en un movimiento que como el del 2006 en Oaxaca, estaba plagado de oportunismo, como se ha podido ver con el cobro de las facturas de aquellos que se dijeron insurgentes y hoy cobran y sirven del gobierno estatal.
 
En el comunicado del 5 de junio del 2006 la comandancia general del EPR rectifica y anuncia que son dos sus detenidos-desaparecidos. Tuvieron que pasar 72 horas para darse cuenta del impacto político-militar que tendría esa desaparición. Llama la atención que para entonces se seguía mencionando a Raymundo Rivera Bravo, sin reconocer a Gabriel Alberto Cruz Sánchez, como uno de los desaparecidos. Gabriel Alberto es hermano de Tiburcio Cruz Sánchez comandante general del EPR según datos militares.

Del 5 de junio hasta el 10 de julio hay una serie de denuncias de diferentes frentes en los que se exige la presentación con vida de los desaparecidos, pero el 10 de julio, el EPR, lanza una acusación en contra de la sección XXII, lo que pone al descubierto que las denuncias que habrían hecho en cuanto a la desaparición tenían veracidad. En uno de los párrafos dice lo siguiente: “Hoy con la actitud de la APPO de no denunciar la tortura que sufrían nuestros compañeros, el no apoyar a sus familiares vuelve otra vez como en esos años el neoportunismo que siempre ha medrado con las luchas de nuestro pueblo”.

“En la sección 22 hay quienes a pesar de los acuerdos de la CNTE se hacen los disimulados, se muestran indiferentes y muchos de los que se decían amigos hoy el temor les invade pero porque ya han negociado con el Estado. Sin embargo, exigiendo la presentación de nuestros compañeros han firmado personalidades democráticas, intelectuales, académicos, artistas del ámbito nacional e internacional, ONGS, organizaciones revolucionarias, y el Estado, el gobierno de Calderón y el de Ulises Ruiz con toda impunidad no los presentan y en su prepotencia han amenazado a los que exigen su presentación”.

¿De no ser cierta la desaparición de los dos guerrilleros el EPR hubiera recriminado airadamente a la APPO y a la sección XXII? No hubiera sido ético, ni práctico mucho menos operativo, aunque para algunos, esta es una prueba sin contundencia ya que para algunos analistas los movimientos revolucionarios marxistas-leninistas se han construido sobre la mentira.
 
Otra prueba documental que Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez fueron detenidos-desaparecidos el 25 de mayo de 2007 son los dos párrafos que en el comunicado del 19 de julio de 2007 incluye el EPR, dice lo siguiente: “Estos dos compañeros mencionados hacían un trabajo de orientación escrita en cuanto al movimiento de Oaxaca de una manera eminentemente política, sin utilizar ningún arma, ni tener una actitud ofensiva, sino sencillamente defensiva empezando porque todas las fuerzas políticas intentaran tener un mismo criterio y una misma actitud para disipar pequeñas contradicciones. Eso no es ningún delito, eso es un acto de conciencia y jamás se podrá detener el pensamiento libertario, ni con la muerte, ni con el presidio. Se vieron forzados a asistir por una irresponsabilidad de quien era responsable del estado de Oaxaca y que desde un principio intentó sabotear la exigencia de libertad de estos compañeros, sin que los compañeros de la ciudad tuvieran una explicación lógica de tal proceder, negándoles la verdad de los hechos”.
 
“Estamos enterados que la tortura a la que han sido sometidos, directamente por el general Oropeza Garnica, desde el punto de vista físico les ha dejado secuelas y a pesar de eso los verdugos continúan con la tortura psicológica. Por eso es necesario y pedimos que toda gente que tenga rasgos humanitarios y sea sensible ante la injusticia se pronuncie, se siga pronunciando por la presentación de estos compañeros. Invitando también a todo aquel que se ha pronunciado por la presentación con vida y su libertad de estos compañeros dentro de sus capacidades, estilos y modos ya den una respuesta en contra de este gobierno fascista, del ilegítimo Felipe Calderón y de todo aquel gobierno conservador que se dedica a reprimir, a dar toques de queda y a levantar jóvenes porque no los miran como ellos quisieran que vistieran y anduvieran”.

El EPR reconoce el 25 de julio de2007 que sus dos comandantes habían sido asesinados como lo prueba el comunicado de esa fecha originado en Veracruz, Ignacio de la Llave. Por lo menos esa aceptación suma evidencias que ese grupo armado aportó, aunque hay que insistir no son definitorias, los párrafos del texto donde se menciona dicen lo siguiente: “El espurio Felipe Calderón ya determino junto con la cúpula de los generales no presentar con vida a nuestros compañeros detenidos-desaparecidos desde el pasado 25 de mayo. Este nuevo crimen de Estado es la confirmación de la reedición de la guerra sucia como principal forma de combatir al pueblo organizado, donde los cuerpos policíaco-militares tienen luz verde para aplicar de manera masiva la represión ante cualquier expresión de inconformidad y selectivamente la eliminación física a los luchadores sociales más comprometidos con las causas del pueblo trabajador”.
 
Son decenas las evidencias que han sido presentadas para creer que si fueron desaparecidos los dos mandos del EPR en Oaxaca el 25 de mayo de 2007. El aparato de seguridad en México niega que esto pudiera ser cierto ¿Cual es la verdad?

¿En Oaxaca fueron desaparecidos Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez? ¿Murieron en la tortura? Al parecer Gabriel Alberto Cruz Sánchez murió siendo torturado lo que generó la muerte o desaparición de Edmundo Reyes por razones entendibles, jamás iban ha aceptar que habrían asesinado a uno de los dos guerrilleros, sin embargo existe un velo de misterio que a cuatro años no deja de preocupar.

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